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lunes, 11 de octubre de 2021

BERREA SIERRA NORTE de SEVILLA

 Sierra Morena en general y la Sierra Norte de Sevilla en particular, se convierten cada año en uno de los mejores sitios de la península Ibérica para poder comtemplar el fascinante espectáculo de la berrea del ciervo.












 

domingo, 7 de junio de 2015

CENTRO DE LA CULTURA ESCUELAS NUEVAS DE EL PEDROSO


  Este Centro Cultural ocupa el viejo inmueble de las Escuelas Nuevas, que es ese gigantesco edificio de color blanco y rojo que se aprecia al girar en la curva de “Nava la Higuera” (Navalajiguera), una vez que El Pedroso se nos muestra ante los ojos cuando llegamos a él por carretera.
  El edificio fue construido a principios de la década de los  años treinta del siglo pasado por el arquitecto D. Aurelio Gómez Millán,  cuñado del célebre Aníbal González, y ha visto pasar por sus aulas todas las generaciones de pedroseños hasta el año 2010, fecha en la que cesó la actividad docente en el mismo, si bien en los últimos años, y por deficiencias graves en la estructura, las clases se impartieron en el patio en caracolas instaladas al efecto.
  Totalmente rehabilitado, el edificio reparte el contenido expositivo entre dos plantas. En la planta baja se ha conservado la estructura de una de sus viejas aulas, y en ella se muestra el perfil geológico de la zona y se hace un recorrido por el pasado minero de El Pedroso y el fracasado intento de industrialización siderúrgica, pues, cabe recordar, que El Pedroso contó con uno de los primeros altos hornos de España y de sus fundiciones salieron, entre otros, los hierros empleados en la construcción del puente de Triana o la rejería de la Fabrica de Tabacos, ambos en la ciudad de Sevilla. Asi mismo, la calidad de los productos fabricados en El Pedroso era tal,  que consiguieron distinciones honoríficas en las exposiciones internacionales de Londres, Paris y Viena que tuvieron lugar en la segunda mitad del siglo XIX, lo que les proporcionó gran fama a nivel nacional. Esta primera sala está dedicada al militar de artillería e ingeniero, Francisco Antonio de Elorza, que fue director facultativo del proyecto fabril. En esta planta baja, y a continuación, se encuentra la biblioteca “Editor José Manuel Lara Bosch” que sustituye a la vieja biblioteca del pueblo. Finalmente, un tercer espacio está dedicado a la obra de Gertrudis Gómez de Avellaneda y a su vinculación  con estas tierras. El pasillo de esta primera planta se completa con una exposición fotográfica de viejos alumnos, profesores y actividades del extinto colegio.
  La planta alta del edificio sorprende, no ya por su contenido expositivo, si no porque en la rehabilitación han tenido la lucidez de recuperar, y dejar al descubierto, la estructura de madera y los muros que soportan la techumbre del edificio. Esta planta alta consta de dos salas: una primera, magníficamente documentada, amena en su recorrido y muy didáctica, dedicada a la historia de la escritura y que introduce en la evolución de la misma a través de las distintas culturas. Finalmente hay un espacio dedicado a la editorial Planeta y a todos los Premios Planeta. No hay que olvidar que el fundador de la editorial era de El Pedroso.
  Este es, sin duda, el proyecto más interesante que he conocido en mi vida para El Pedroso. Es un proyecto ilusionante nacido de los propios pedroseños y que puede situar al pueblo en el mapa cultural de España si se consiguen los objetivos marcados y los intereses de políticos y partidos, así como los egos personales, permanecen al margen. Conseguir la declaración de El Pedroso como Ciudad del Libro es fundamental para que este incipiente proyecto perdure en el tiempo y nuevas generaciones de pedroseños puedan formarse inmersas en un espacio cultural  y natural único. ¿Alguien da más?
Por todo ello, a los que sois de por aquí cerca, o a los que os acerquéis alguna vez por estas tierras del sur, no dejéis de visitar el Centro de la Cultura Escuelas Nuevas de El Pedroso, os sorprenderá, estoy seguro. Al tiempo, podéis conocer, recorrer y disfrutar un bellísimo pueblo andaluz situado en pleno corazón de la Reserva de la Biosfera “Dehesas de Sierra Morena” y del Parque Natural Sierra Norte de Sevilla. Por cierto, todo un paraíso lleno de magníficos escenarios para la fotografía.

Aspecto general del edificio

Rótulo del Centro

Puerta de acceso al Centero

Sala "Ingeniero Elorza"

Biblioteca "Editor Jose Manuel Lara Bosch"

Pasillo de la primera planta y espacio Gertrudis Gómez de Avellaneda

Planta segunda. Historia de la escritura

 Planta segunda. Historia de la escritura

 

jueves, 1 de mayo de 2014

MACREANDO POR LA PORRILLA

  Este último fin de semana he podido apreciar, una vez más, la estética de los cortinales de la Porrilla. Los bolos graníticos le dan un encanto especial al paisaje, pero en estos días la vegetación dota a este espacio pedroseño tan singular de una belleza inimaginable. Por cierto, me ha llamado la atención la cantidad de orquídeas que hay en las zonas que están más protegidas del pastoreo y han sido parcialmente colonizadas por los matorrales. Hasta seis especies distintas he llegado a observar. Sera cuestión de dedicarle algo más de tiempo la próxima primavera para observar la evolución de las poblaciones actuales. 
  Estas son algunas de las fotografías que hice, todas ellas tirando de macro.

Lavandula stoechas

Orchis champagneuxii

Erica arborea

Genista hirsuta

Silene colorata

Teucrium fruticans

Tuberaria guttata

Serapias lingua

Linum bienne

Cytisus scoparius

Serapias lingua

Ornithogalum baeticum

Silene gallica

Ophrys lutea




viernes, 17 de mayo de 2013

LA JAROSA. USOS Y APROVECHAMIENTOS

  Desde antiguo distintos usos y aprovechamientos han estado tradicionalmente ligados a La Jarosa, destacando sobre todos ellos, sin duda alguna, el aprovechamiento ganadero, bien con ganado vacuno o caballar; dicho aprovechamiento representa para muchos pedroseños una fuente importante de ingresos para sus economias. 
  Le siguen en importancia los aprovechamientos forestales del corcho, frutos y leñas. 
  En la actualidad los usos cinégetico y piscícola están siendo muy demandados socialmente, al igual que el uso recreativo y lúdico que está estrecha e historicamente ligado a la finca, favoreciendo con ello al mantenimiento de tradiciones como las jiras del domingo de Resurrección. 
  La recolección de espárragos y setas son actividades que suelen llevarse a cabo en la finca.

La explotación de vacuno retinto ha sido siempre el gran aprovechamiento de la Jarosa, finca que no se podría concebir sin la presencia de vacas en la misma. El ganado pastando bajo el musical repiqueteo de los cencerros es una de las imagenes más bucólicas que se pueden observar en la finca, y que permanecerá eternamente en la memoria de quien haya podido contemplarla.

La calidez de algunos amaneceres otoñales permite que se produzcan secuencias como la que muestra la fotografía; en ella se puede apreciar un ternero junto a su madre, recortandose la silueta de ambos sobre la loma de “Las Majaillas”.

Actualmente muchas de las labores de descorche se han modernizado, favoreciendose con ello la utilización  de la tracción mecánica en detrimento del uso de caballerías, hecho este que se ve favorecido por la suave orografía del terreno.

A pesar de que los medios mecánicos se van imponiendo poco a poco en las tareas relacionadas con la extracción del corcho, hay labores donde la mano sabia y experta del hombre es imprescindible, como ocurre en el descorche propiamente dicho.

Si tradicionalmente el aprovechamiento ganadero vacuno en la finca ha estado basado en la explotación de la raza retinta, en la actualidad se ha impuesto de forma clara y preocupante el cruce retinta+limousin, ello ha llevado consigo un alarmante empeoramiento genético de la raza y la total desaparición de la estirpe o linaje “jarosero”.

La recolección de setas es una actividad muy extendida en la finca, donde se recogen especies que gozan de gran predicamento entre los pedroseños. En la imagen, ejemplares de Boletus aereus, conocido localmente como faisán de alcornoque.

La caldereta o el arroz son los platos más frecuentemente utilizados como viandas en las jiras del domingo de Resurrección en La Jarosa, aunque un buen tocino preparado en las ardientes brasas que proporciona la leña de encina, nunca puede faltar.


viernes, 22 de febrero de 2013

FLORA DE LA JAROSA

  Después de una buena otoñada, y cuando las lluvias primaverales hacen acto de presencia, el tapiz verde que cubre el suelo comienza a adornarse con una alfombra infinita de variados colores que dan una nota característica a lomas y cerros, sobre todo, cuando el crecimiento de las plantas le gana la partida a la voraz lengua de los animales.
  Debido, tanto a la superficie como a la orografía de la finca, lo que configura distintas exposiciones, altitudes, suelos, etc., en La Jarosa se pueden encontrar una variedad notable de  pequeños hábitats, siendo colonizado cada uno de estos microespacios por especies con requerimientos diferentes, convirtiendo este territorio en un auténtico mosaico vegetal cuando las condiciones son favorables.
  Aunque la presencia en la finca de encinas, alcornoques o acebuches, es mayoritaria sin lugar a dudas, en este post solo se hará referencia a plantas vasculares angiospermas arbustivas y herbáceas, es decir plantas superiores con flores que no son árboles, mostrando solo aquellas que por su rareza o belleza puedan ser consideradas especialmente singulares.

  La aulaga o abulaga (Genista hirsuta), es una leguminosa muy abundante en la finca que ocupa grandes extensiones asociadas a suelos escasos y con exposición de solana. Es una especie que revela la existencia de suelos con abundancia de ganado y que han sido deforestados o degradados en exceso.

   
La dedalera (Digitalis purpurea) se encuentra normalmente en claros de bosques, márgenes de caminos y taludes, terraplenes, etc., y casi siempre en terrenos húmedos y silícicos. En la Jarosa se localiza una población estable en “Los Cos” y la “Umbría del Quejigal”.
 
El rábano silvestre (Raphanus raphanistrum) es una especie que crece asociada a bordes de caminos, sendas o veredas. Suele encontrase con cierta frecuencia en aquellos espacios en los que se halla al amparo del acoso del ganado.

La argamula o viborera (Echium plantagineum) es muy abundante en la finca, donde forma parte de los extensos pastizales primaverales. En los años favorables tiñe el territorio con su característico color morado. Especie clave para las poblaciones apícolas.

  El aro (Arum italicum) vive en zonas frescas. Era frecuente en los antiguos veguetones de la rivera, hoy ocultos bajo las aguas del pantano. Con suerte, en la actualidad puede observarse en las “alamedas” formadas en el Guanagil alto. La planta y especialmente los frutos, son venenosos.

La colleja colorada (Silene colorata) es una planta anual que puede llegar a sobrepasar el medio metro de altura. En La Jarosa la he podido ver en floración desde finales del mes de enero y principios de febrero, hasta el final de primavera, sobre todo en las cunetas de la carretera.

A la cebolla albarrana (Urginea maritima) se le puede encontrar repartida a lo largo de toda la finca. Presenta la particularidad de que florece al final del verano, en torno al mes de septiembre, y suele ser confundida en este periodo con el gamón.

El cardo (Galactites tomentosa) es una especie presente en herbazales nitrificados sobre suelos secos y con exposición de solana. Debido a estos requerimientos, en la Jarosa es muy frecuente en “Cañajerrá”, “Cuernavacas”, las caras de la “Ciñuela” o en las solanas de “Dos Hermanas” o “Los Naranjos”.

La borraja (Borago officinalis) es una planta que prolifera en suelos donde abundan los restos orgánicos. En La Jarosa suele verse con frecuencia en los bordes de los corrales, en los majadales y en los laterales de la carretera.

En La Jarosa, el gladiolo (Gadiolus illyricus), se encuentra asociado a zonas de matorral, aprovechando los claros con suelos frescos. Solo he podido localizar una población estable en la finca, concretamente en la “Umbría del Quejigal”.

  Muy abundante en La Jarosa, la adelfa (Nerium oleander) es una especie que forma parte del estrato arbustivo de la vegetación de riberas y cauces. Florece en el verano y adorna el paisaje con verdaderas arterias de color rosáceo que destacan en medio del secarral estival.

Especie de prados húmedos, donde puede llegar a formar amplias extensiones, el narciso blanco (Narcissus papyraceus), florece a finales de otoño e invierno. En la Jarosa, y siempre asociado a zonas que conserven un grado mínimo de humedad, se le puede encontrar repartida por toda la finca. 

La peonia o rosa alabardera (Paeonia broteri), aparece en zonas umbrosas como sotobosque de robledales, alcornocales, quejigares, encinares y bosques de ribera. En La Jarosa solo la he localizado en la “Umbría del Quejigal”, en rodales muy puntuales.

La amapola (Papaver rhoeas) es una planta ruderal que se ha asociado a la agricultura desde épocas antiguas. En La Jarosa puede verse sobre las cunetas de la carretera cuando estas se encuentran protegidas del pastoreo abusivo del ganado.

 
Las lágrimas de la virgen o cascabelitos (Briza maxima), es una gramínea que en la finca se localiza en bordes de caminos y veredas, o bien formando parte de las extensas praderas primaverales.